UNIDAD 2: ENFERMEDAD DIÁRREICA AGUDA (EDA)

La Enfermedad Diarreica Aguda no debe pasar como una enfermedad desapercibida, ya que se encuentra dentro de las primeras causas de muerte en menores de 5 años.

La enfermedad diarreica aguda se define como un cambio repentino en el número de veces de evacuación intestinal del individuo. Este cambio se identifica por aumento de la frecuencia y disminución de la consistencia de las deposiciones.

La diarrea puede ser viral o bacteriana:

La diarrea viral se caracteriza por deposiciones liquidas acompañadas, en la mayoría de los casos, de secreción nasal transparente. Su tratamiento se puede realizar en casa iniciando de manera inmediata hidratación oral y dieta blanda.

La diarrea bacteriana se caracteriza por deposiciones con apariencia espumosa, acuosa, con moco y pueden contener sangre. En la mayoría de los casos va acompañada de secreción nasal espesa  de color amarillo o verde. En este caso debe acudir de manera inmediata al médico para recibir tratamiento adecuado.

FACTORES DE RIESGO:

Es más probable que los niños y adultos desarrollen esta enfermedad si están expuestos a los
siguientes factores:

• Falta de lactancia materna durante los primeros seis meses de edad
• El uso de biberón y chupón, ya que estos objetos tienen contacto directo con la cavidad oral del menor y son difíciles de limpiar.
• Almacenar alimentos cocinados a temperatura ambiente, ya que estos no se encuentran protegidos y la temperatura favorece el crecimiento bacteriano.
• Consumir agua sin hervir.


• No lavarse las manos de manera adecuada luego de ir al baño.
• Cocinar y manipular alimentos sin lavar las manos y consumir alimentos y frutas sin lavar.
• Desecho inadecuado de las heces incluyendo en pañales y excremento de animales.
• Falla en el lavado de manos y loza luego de la manipulación de carnes crudas.

MEDIDAS PREVENTIVAS:
Para evitar que niños y adultos presenten esta enfermedad es bueno seguir estas sencillas recomendaciones:

• Lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses. Después de este tiempo, continúe lactando con alimentación complementaria adecuada para la edad del pequeño.
• Lávese las manos con agua y jabón antes de comer y después de ir al baño.
• Lávese bien las manos después de manipular carne cruda.

OJO: Lave bien los platos y recipientes que han tenido contacto carne cruda.

• No conservar la comida cocinada a temperatura ambiente.
• Hierva el agua antes de consumirla.
• Lave muy bien los alimentos antes de consumirlos.
• Evite alimentar a los niños con biberón. Es recomendable el uso de cucharas y pocillos.
• Deseche los pañales, los papeles del baño y el excremento de animales en doble bolsa y con el uso de guantes.

CUIDADOS EN CASA:

El cuidado en casa es muy útil para tratamiento de la diarrea y evitar el progreso a la deshidratación.
Los principales cuidados recomendados son:

• La alimentación y la lactancia materna no deben suspenderse. Sin embargo, deben hacerse unas modificaciones en la dieta: Incluya en su alimentación una dieta blanda libre de grasa, lácteos y condimentos. Evite el consumo de frutas que estimulen el transito intestinal como la papaya y la pitaya.

SUERO CASERO:

El consumo de abundante agua o suero es indispensable para evitar la deshidratación. Después de cada deposición y cada vez que el menor se lo pida es recomendable su consumo para recuperar el sodio y el potasio perdido.

En caso de que la enfermedad ocurra en un horario o lugar en donde no se tenga acceso al suero comercial es necesario realizar una preparación casera de la siguiente forma:
Disolver 4 cucharadas soperas de azúcar + 1 cucharadita de sal en agua fría hervida hasta completar un litro.

SEÑALES DE ALARMA:
Si el niño presenta alguno de estos síntomas diríjase de inmediato a la unidad médica más cercana:

• Deposiciones blandas, flojas o liquidas de color negras, verdes, sanguinolentas, con pus y mal olor.
• Síntomas de deshidratación (niños inquietos e irritables, ojos hundidos, boca y lengua seca, respiración rápida).
• Fiebre por encima de 38 grados centígrados.
• Niño menor de tres años con diarrea acompañada de fiebre.
• Diarrea que no mejora en tres días, aunque no muestre signos de deshidratación.